domingo, 8 de noviembre de 2009

Explosión de Río Tercero: otra mancha del gobierno menemista



El pasado 3 de noviembre se cumplió un nuevo aniversario de las trágicas explosiones que se produjeron en 1995 en la Fábrica Militar de Río Tercero, lo que ocasionó un desastre: 7 personas muertas y más de trescientas heridas; decenas de casas en ruinas y otros cientos son seriamente dañadas; la ciudad queda regada de esquirlas y municiones de guerra. A pocas horas del siniestro, el presidente Menem que había llegado a Río Tercero, declara que se trata de un accidente e insta al periodismo a no hablar de atentado. Las sospechas del hecho intencional aparecen ese mismo día, sin embargo los mandos militares y el Poder Ejecutivo Nacional se encargan de alimentar la teoría del accidente. A partir de allí se inició la causa penal y numerosas causas civiles. Al frente de la causa penal, estuvo aproximadamente diez años el juez federal Luis Martínez y el fiscal federal Roberto Massuet. Durante este tiempo la causa se mantuvo circunscripta al accidente e inactiva. A la par se sucedían amenazas, muertes dudosas y “suicidios” de testigos involucrados. También hubo una serie de pericias fraudulentas, con peritos presuntamente deshonestos que avalaron la hipótesis del accidente.

Por años, la única voz que se levantó exigiendo una investigación seria e independiente, fue la de Ana Gritti, una abogada que por culpa de los explosivos perdió a su esposo. Hoder Francisco Dalmasso, el esposo, era profesor de química en la ENET N° 1 del Barrio General Savio, ubicada muy cerca de la fábrica. Dalmasso evacuó a los alumnos con otros profesores y fue el último en abandonar la escuela. Instantes después lo abatió un infarto.

Aquí un informe que "Fe de Radio" hizo rememorando el hecho con los valiosos testimonios de vecinos de Río Tercero y principalmente de Ana Gritti.


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